Un juego de simulación que achica la brecha entre la teoría y la práctica

Cerca de 100 estudiantes de la Cátedra de Emprendedorismo de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) se capacitaron en el manejo de una empresa a través de la virtualización GameROI 

GameROI es un simulador de negocios a través del cual estudiantes o emprendedores pueden aprender a manejar una empresa jugando. “La idea de desarrollar nuestro propio simulador surge luego de diez años de organizar en Argentina el Desafío Sebrae, el juego de simulación más jugado en el mundo”, cuenta a Comercio y Justicia Gastón Maglione, coordinador General del juego.
Sucedió que a raíz de cambio políticos en Brasil, país originario del Desafío Sebrae, el Sebrae (Servicio Brasilero de Apoyo a las Pequeñas y Medianas Empresas) decidió discontinuar la versión internacional del juego focalizándose únicamente en Brasil. “Dado este contexto, vimos un mercado de estudiantes universitarios argentinos que quedaba desatendido y pusimos manos a la obra”, agrega Maglione.

La experiencia cordobesa
El mes pasado, los alumnos de la Cátedra de Emprendedorismo de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) se capacitaron en el manejo de una empresa a través de este simulador.
Participaron 30 equipos con tres integrantes en promedio: 56% eran estudiantes de grado y 33%, egresados o estudiantes de posgrado. Si bien participaron de todas las facultades, en su mayoría fueron de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño, y de la Facultad de Ciencias Económicas.
“Todos coincidieron en que fue la primera vez que participaron en una simulación de negocio y que se debería incluir este tipo de simulaciones dentro de la formación académica, para aprender más de la realidad aunque sea simulada, ya que achica la brecha entre la teoría y la práctica”, resumió Andrés Colombo, coordinar de la Incubadora de Empresas de la UNC.
Según la experiencia recogida, las habilidades que más desarrollaron durante el uso del simulador fueron: trabajar en equipo, elaboración de estrategias, gestionar, planificar y decidir, analizar y debatir. En esta oportunidad, el equipo ganador fue New-Rider, integrado por Natalia Cena, Romina Ramallo y Claudio Gereniere.

Aprender jugando
Maglione explica que los juegos de simulación permiten, a través de la prueba/error, medir los diferentes impactos que tendrían las decisiones en el manejo real de una empresa. “A través del juego los participantes tienen la responsabilidad de manejar un negocio que comercializa bicicletas, rollers y skates. El juego se divide en rondas, en total dura cuatro rondas”, completa el coordinar del juego y asegura que se toman decisiones de Marketing, Recursos Humanos, Ventas, Finanzas, entre otras variables.
Del juego pueden participar desde alumnos que estén cursando el último año del secundario hasta alumnos de posgrados. El nivel se lo dan los participantes de acuerdo a sus habilidades. “Es importante que tengan conocimientos previos de negocios para poder analizar un balance, un estado de resultados, etcétera”, dijo Maglione.

En primera persona
Luego de la experiencia de GameROI, la universidad realizó una breve encuesta y recogió la opinión de los estudiantes y profesionales, desde el punto de vista del negocio. “Nos pareció didáctica y lúdica la forma de transmitir los puntos básicos en los que debemos tomar decisiones”, dijo Daiana Settimo, una de las participantes.
Por su parte, Natalia Cena, aseguró que la experiencia “fue muy buena” y explicó por qué: “A veces los emprendedores nos enfocamos en el producto y nos olvidamos de otros aspectos muy importantes; y el juego nos permitió tener en cuenta todo eso, desde la decoración del local hasta buen manejo del dinero que disponíamos”. Al respecto, otro de los participantes, Matías Novillo, dijo: “Es un simulacro excelente para un negocio, para alguien que aspira a llevarlo a cabo en un futuro, incluso para alguien que no tiene idea de negocios ni economía y aún así quiere emprender”.
La simulación también fue muy importante desde el punto de vista del vínculo y contacto con otros emprendedores: “Fue muy bueno juntarse y debatir qué propuesta íbamos a dar, qué estrategia usar, cuánto comprar, el precio y muchas cosas en donde aprendés a escuchar a tu compañero”, destacó Francisco Peralta.
La experiencia de Novillo, fue más allá del juego: “El grupo que formé para este juego es con el que queremos llevar adelante un emprendimiento. Ya hemos empezado en la realidad. Y esto nos ha servido muchísimo para conocernos cómo trabajamos, cómo reaccionamos, cómo mejoramos.
Como opiniones o sugerencias, la gran mayoría coincidió en la necesidad de difusión de este tipo de propuestas para se usen más en el ámbito académico.

Por Natalia Riva

Vía Comercio y Justicia